Una de las herramientas más importantes para proteger muebles o mercancías que van a ser trasladadas de un lugar a otro, es el plástico burbuja. Si bien, no garantiza que los muebles no lleguen rotos o maltratados, protegen bastante bien de posibles impactos o vibraciones que puedan alterar sus acabados o hacer marcas superficiales.

El plástico burbuja se ha vuelto un clásico utilizado por las industrias, los comercios o a nivel local, en mudanzas, para proteger la mercancía, evitando golpes o deslizamientos en el momento de manipularla. En realidad, se obtiene a partir de un film alveolar, sellando dos láminas muy delgadas de plástico, una con la textura de las burbujas y la otra completamente lisa.

A continuación, enlistamos algunas de sus ventajas:

  • Es un material muy flexible y se puede adaptar a diferentes formas sin romperse.
  • Puede resguardar la mercancía de la lluvia, lo cual es ideal para objetos delicados
  • Es muy ligero, pesa menos que el cartón
  • Es traslúcido y permite ver qué va envolviendo y protegiendo
  • Altas propiedades de amortiguación contra golpes y vibraciones